Freida McFadden se ha convertido en una de las escritoras con más ventas de estos últimos años y seguro que la adaptación de La asistenta es la primera que veremos en el cine y de la que os hablamos en nuestra crítica.
Personalmente, cuando leí el libro no pensaba que fuera a ser tan bueno. A veces cuando nos creamos expectativas eso puede jugar en nuestra contra, pero con La asistenta todo lo que se diga es poco.
Una adaptación redonda
La asistenta cuenta la historia de Millie (Sydney Sweeney, Cualquiera menos tú), que, tras salir de prisión, encuentra un trabajo como asistenta en la lujosa casa de la familia de los Winchester. Pronto descubre que su jefa Nina (Amanda Seyfried) no es como aparenta y entramos en una trama de manipulación, engaño y giros inesperados.
Completan el reparto Brandon Sklenar (Romper el círculo), Michele Morrone e Indiana Elle.
Esta es una historia que desde el principio te plantea unos conflictos que en el formato papel funcionaron de maravilla. Pero eso había que trasladarlo a la pantalla y la guionista Rebecca Sonnenshine ha sabido hacerlo a la perfección.
Y es que, por supuesto que ha habido cambios, pero han sabido perfectamente qué dejar y cambiar aquello que visualmente no podía ser tan impactante. Porque sí, yo misma me llevé una sorpresa y admito que algunas de esas modificaciones han sido para mejor. Pero eso sí, de la misma forma que hay cosas que funcionan, hay otras cosas que se me quedaron un poco cojas y que necesitaban una explicación mejor ya que no todo el mundo se ha leído el libro y pueden sentirlo como una laguna en el guion.
Una trama fluida
Esta es una de esas películas que no te dejan respirar ni un segundo. Es adictiva y siempre trata que el espectador esté hipnotizado a través de la pantalla. No siempre hay tensión, pero sí un sentimiento de que algo se nos escapa de las manos. En la primera parte de La asistenta vemos una trama algo más lenta, pero solo nos preparan para la segunda parte con la que quieren sorprendernos.

Los temas que se tratan en La asistenta van desde el abuso de poder de las élites hasta la violencia y muchos secretos dejando un hueco también al humor. Eso hace que el mensaje llegue, pero sin perder el hilo en ningún momento.
La asistenta es una película que te atrapa, gracias en parte al gran trabajo interpretativo del dúo Sweeney/Seyfried. Si queréis empezar el año con buen pie podréis hacerlo yendo al cine a partir del 1 de enero.
Crítica rápida de La asistenta, ¿por qué ver la película?
- Una historia que engancha y no podrás olvidar fácilmente
- No hay descanso, siempre pasa algo incluidos varios giros inesperados
- Una adaptación bastante fiel del libro de Freida McFadden



