El laureado cineasta Ridley Scott adapta para la gran pantalla la novela homónima de Peter Heller y nos sumerge en un mundo postapocalíptico donde la humanidad ha sido prácticamente aniquilada. Acompáñanos en esta crítica de La constelación del perro, donde te contamos lo mejor —y lo no tan bueno— de lo último del director de Gladiator.
Grandes expectativas
La cinta cuenta con un presupuesto muy alto y, a pesar de tomar ciertas libertades respecto al texto original, logra plasmar el espíritu intimista junto a la visión pausada y contemplativa del libro. Esta fidelidad a la esencia de la obra se convierte, precisamente, en la principal virtud del filme.
La historia nos sitúa en la década de 2030, en un mundo distópico que ha sido destruido a causa de una terrible pandemia. Los dos protagonistas, Hig (Jacob Elordi, Cumbres borrascosas) y Bangley (Josh Brolin, The Running Man), aúnan fuerzas para sobrevivir en un escenario donde los recursos escasean. La constante amenaza de grupos violentos —en especial, los saqueadores— pone en peligro la vida de las pocas colonias pacíficas que han logrado salir adelante. Ante este panorama, Hig decide emprender un viaje en solitario en busca de nuevas esperanzas.
Luces y sombras
El mayor acierto del filme es, precisamente, el tono nostálgico, contemplativo e intimista con el que Hig desentraña su travesía. Esta atmósfera queda bellamente plasmada en su fotografía, gracias a los planos aéreos desde la avioneta y los espectaculares paisajes de este entorno salvaje.
La parte romántica de la trama también cobra mayor protagonismo cuando Hig conoce a Cima (Margaret Qualley) y al padre de esta, Pops (Guy Pearce), quienes le acompañarán en su aventura y serán piezas clave en la reconstrucción moral del protagonista.
Sin embargo, la cinta tiene sus sombras. Si bien el apartado visual es soberbio, al igual que el tono intimista y el esperanzador mensaje positivo que encierra la producción de Ridley Scott —sobre todo en cómo enfrentan los protagonistas las desgracias y dificultades—, el lento ritmo narrativo del filme, pese a contar con algunas escenas de acción, hace resentirse al conjunto y da a la obra un toque demasiado introspectivo para esta clase de producciones.

Por otra parte, las comparaciones con títulos como Soy leyenda o la galardonada serie The Last of Us son inevitables, ya que comparten evidentes similitudes argumentales. A mi juicio, sin embargo, La constelación del perro queda un escalón por debajo en el aura carismática de dichos relatos.
Crítica rápida de La constelación del perro, ¿por qué ver la película?
- Si te gustan las películas de temática postapocalíptica.
- Los maravillosos paisajes y la recreación de ese mundo en declive son espectaculares.
- El mensaje positivo que transmite a la hora de enfrentar grandes desafíos.



