Crítica de ‘La vida de Chuck’, lo espectacular de la cotidianidad

¿Sabéis esas películas que sales del cine y solo puedes pensar mirando al infinito? Pues eso es lo que pasa con La vida de Chuck y en nuestra crítica os tratamos de convencer de ir a verla a los cines a partir del 17 de octubre.

Dirigida por Mike Flanagan (La maldición de Hill House, Doctor Sueño) y protagonizada por Tom Hiddleston, La vida de Chuck cuenta una emotiva historia sobre un hombre cuya existencia adquiere un gran significado que va más allá.

Completan el reparto Jacob Tremblay, Benjamin Pajak, Cody Flanagan, Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Mark Hamill, Mia Sara y Rahul Kohli entre otros.

El mundo al revés

Este es un filme bastante particular porque está contada al revés. Pero no, no es El curioso caso de Benjamin Button en el que el tiempo retrocede. Aquí la trama se divide en tres actos y son narrados en orden inverso. La vida de Chuck comienza con carteles en los que se le da las gracias a Chuck, pero… nadie sabe quién es Chuck. El hombre es un desconocido para todos, pero eso poco les importa cuando el fin se acerca.

El profesor Marty Anderson (Chiwetel Ejiofor) es testigo de que el mundo está cambiando. No hay internet, ocurren desastres naturales por todo el globo terráqueo y la gente empieza a desaparecer. Pero entre tanto desastre siempre hay un anuncio en la televisión, en la radio o en la carretera que recuerda a Chuck.

Es así como se nos plantea un misterio que comienza a resolverse cuando retrocedemos en el tiempo y ya somos capaces de poder juzgar a Chuck con nuestros propios ojos durante su etapa adulta, pero sobre todo en la niñez y en la adolescencia.

Normalidad pero con un toque de ficción

Se nota que hay mucho cariño puesto en la historia, y es que el mismo Stephen King ha estado detrás del guion que adapta su novela corta.

La vida de Chuck es una de esas historias que te deja pensando durante días y aunque tiene un elemento fantástico no llega a chocar demasiado ya que está muy bien integrado. Nos hace reflexionar sobre nuestros recuerdos, la huella que dejamos en el mundo y ese miedo que tenemos en nuestro interior a lo desconocido. Pero eso sí, igual que hay lugar para la parte triste, también hay muchos momentos felices.

Lo sorprendente de este tipo de películas es que, aunque parece no tener sentido hasta que vamos avanzando en la trama. Es una estructura que favorece a algunos tipos de historia y a esta le ha venido muy bien. Solo os podemos decir que os dejéis llevar por la historia y disfrutéis.

Crítica rápida de La vida de Chuck, ¿por qué ver la película?

  • Tom Hiddleston borda cada papel que hace
  • Tiene una estructura diferente a la habitual y eso le favorece
  • Deja bonitas reflexiones sobre la vida y nuestra propia existencia

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