Crítica de ‘Hamnet’, el nacimiento del clásico de Shakespeare de la mano de Chloé Zhao

Este viernes 23 de enero llega a los cines Hamnet, protagonizada por Jessie Buckley (La hija oscura) y Paul Mescal (Gladiator II). Dirigida por Chloé Zhao (Nomadland), adapta la novela de Maggie O’Farrell del 2020. Además, ya cuenta con dos Globos de Oro: mejor película de drama y mejor actriz.

El dolor de una pérdida

Hamnet es una de las películas dramáticas del año y en ella descubrimos una poderosa historia de amor que inspiró la creación de Hamlet de William Shakespeare. Pero si lo que vais buscando es una película sobre el escritor vais muy mal encaminados. Aquí se narra la historia de Agnes (también conocida como Anne Hathaway), la esposa de William, en su lucha por superar una de las mayores pérdidas que puede sufrir una madre y en su relación tan especial (y un poco mágica) que tiene con el mundo.

Es muy difícil explicar con palabras lo mucho que te hace sentir la película. Me gustaría empezar la crítica de Hamnet haciendo alusión a la novela, que es todavía más desgarradora que el filme. Han sabido adaptar muy bien todos los sentimientos y trasladar a imágenes todos esos pensamientos que están en la cabeza de cada personaje haciendo justicia a lo que quiso contar la autora.

Jessie Buckley va a por el Oscar

La película comienza dándonos a conocer el rápido romance entre Agnes y William (nombre que no escuchamos hasta el final de la cinta) y cómo empiezan a prosperar cómo familia hasta que la situación cambia radicalmente debido a la peste. Agnes es quien lleva el peso en la familia y la que termina sufriéndolo todo; nos presenta cómo era vivir en una época difícil y tener que lidiar con una sociedad que la acusaba de brujería.

Jessie y Paul están brillantes desde el minuto uno demostrando una gran conexión y complicidad entre ambos. La mirada que nos trasladan es devastadora y logran que tengamos una de las películas que más me han destrozado el corazón en los últimos años.

Una imagen vale más que mil palabras

Hamnethabla de la familia, del amor, de la pérdida, del dolor, del arte… Todo de una forma muy poética y estética en la que cada imagen cuenta y se conecta con la siguiente de alguna forma aunque se dé un salto temporal. Esto culmina en una de las mejores escenas finales que recuerdo por todo el significado que transmite y lo bien hecha que está.

Zhao consigue convencer al espectador y también hacerle llorar y sufrir con más de una escena. Hamnet es de esas películas que duelen, pero que transmiten tanto que logrará ser recordada por mucho tiempo al igual que uno de los mayores escritores que habrá jamás.

No busquéis una película histórica, porque se trata de ficción; tan solo id la intención de sumergiros en una historia poética y honesta. A partir del viernes 23 de enero en cines.

Crítica rápida de Hamnet, ¿por qué ver la película?

  • La química entre Jessie Buckley y Paul Mescal traspasa la pantalla
  • Una historia desgarradora que te llega al corazón
  • William Shakespeare siempre es un acierto

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