El cine de terror sigue teniendo directores que apuestan por él. Y por «apostar» me refiero a que traen propuestas arriesgadas que, no es que se salgan del molde, sino que son concebidas y giran fuera de este. Es el caso de Steven Soderbergh con Presence, su nueva película de suspense que se estrena mañana en España y en nuestra crítica vamos a revisar de qué va.
Resumen de Presence
Una familia compra y se muda a una nueva casa. En esta casa, hay una presencia que está atrapada allí y ronda por cada rincón, manifestando un interés particular en la hija de la familia.
De esta presencia fantasmal, no sabemos nada. Ni por qué está allí, ni cuáles son sus intenciones o motivaciones. Y, como decisión inteligente, tampoco se nos explica nada. Solo vamos viendo la vida de esta familia y su proceso de adaptación a la nueva casa desde un punto de vista distinto al que estamos acostumbrados.
El terror no está muerto
Directores como M. Night Shyamalan, Robert Eggers u Osgood Perkins son algunos de los exponentes del terror más retorcido y elegante que hemos visto durante los últimos años. En esta línea, Soderbergh trae una cinta bastante refrescante. Y es que en Presence, como ya se había promocionado en el tráiler, todo lo que vemos lo hacemos desde el punto de vista del fantasma.
Como espectador resulta bastante estimulante y retador depender de las apariciones del fantasma para poder ir armando las piezas del rompecabezas y organizar la trama. Y es que vemos y escuchamos lo que el fantasma quiere y en los momentos en los que quiere hacerlo. Entonces es una película que nos obliga a prestar atención y sumergirnos en la historia La dirección de Soderbergh es soberbia y queda demostrada durante el minuto uno, en donde entendemos rápidamente la perspectiva desde la cual seremos público.
La película, que más que terror es una historia de fantasmas inclinada al suspense/drama, es elegante, minimalista y logra su cometido sin mayores pretensiones. Esto quiero destacarlo, porque no es para nada una cinta pretenciosa como por ejemplo: Beau Tiene Miedo (2023), la cual solo Ari Aster entendió. Así que bravo por Soderbergh.
No todo es perfecto
Lo único que falla en la película es que no conectas con ningún personaje. Todos entregan y están muy bien para lo que tienen que hacer, pero estos carecen de todo tipo de empatía y son bastante desagradables. Entiendo que es la intención del director, pero aún así, cuesta mucho que nos preocupemos por el bienestar de los personajes. Te dan un poco igual.

También el recurso de la vidente, aunque se usa para terminar de darnos un par de pistas clave, le resta puntos de originalidad a una cinta que viene con sello propositivo. Si ya tienes un guion lo suficientemente sólido que se sostiene solo, este tipo de recursos empañan un poco la propuesta. Que tampoco es algo que daña la experiencia, pero seguro alguna alternativa mejor había. Por lo demás, sigue siendo una cinta bastante disfrutable.
En conclusión
Presence es una película de suspense con tintes de drama que nos plantea algo nuevo y es un proyecto con sello de calidad Soderbergh al cual hay que darle una oportunidad, especialmente si eres fan del cine de fantasmas. A partir de este viernes en cines.
Crítica rápida de Presence, ¿por qué ver la película?
- Recomendada para amantes del cine de fantasmas
- La dirección de Soderbergh es elegante y sofisticada
- Es una propuesta innovadora y refrescante para el género de terror



