Este viernes 17 de abril se estrena la nueva película del director francés Emmanuel Finkiel, La habitación de Mariana, y te lo contamos en nuestra crítica. En ella se narra la vida del pequeño Hugo cuando los nazis ocupan Ucrania y empieza a refugiarse con Mariana, una prostituta que vive en el burdel. La película es un reflejo de una Ucrania en guerra, en este caso, en la Segunda Guerra Mundial; pero hay ciertas pinceladas que tienen ecos con el conflicto actual entre ese país y Rusia. Ya la anterior película del director Emmanuel Finkiel se acercaba a una historia de la Segunda Guerra Mundial con Marguerite Duras. París 1944.
La película se basa en una novela con el mismo título publicada en 2009 y que no se ha publicado en España (o al menos no he podido conseguir ningún ejemplar en castellano). La actriz protagonista, que interpreta a Mariana, es Mélanie Thierry; actriz probablemente desconocida para el público general al alejarse del cine más mainstream en nuestro país pero que en su país ha sido nominada varias veces en los premios César. El joven Hugo es el novato Artem Kyryk que debuta notablemente.
Microhistoria de la Segunda Guerra Mundial
Nos situamos en 1942, Segunda Guerra Mundial. Alemania tras el inicio de la Operación Barbarroja procede a la invasión de los territorios ucranianos en su camino hacia el corazón de la Unión Soviética. La familia de Hugo deberá esconder a su hijo con Mariana puesto que temen el destino que les espera en manos nazis. La película es el reflejo de una Ucrania en guerra, pero a muy pequeña escala. No esperéis acción acelerada, drama forzado o grandes personajes del conflicto. Esta película funciona más con una microhistoria, de las muchas que hubieron, de la Segunda Guerra Mundial.
Es verdad, que a veces, al alejarnos de los focos, al ver el conflicto a una escala pequeña, incluso minúscula, podemos ampliar nuestra visión global de la misma. Eso ocurría por ejemplo con la película Lee Miller. Por supuesto que de la Segunda Guerra Mundial hay una gran cantidad de contenido en diferentes medios y con diferentes temáticas, como podría ser la película del Blitz de Londres. Parece que ya está todo dicho sobre la misma; y esta película no pretende llevarle la contraria. No aporta nada nuevo al gran relato —o relato general— de la guerra. Pero nos introduce el conflicto como trasfondo, como reflejo de una Ucrania en guerra, y como un niño separado de sus padres debe sobrevivir y estrechar lazos con una, también dolida, Mariana.
Relación fallida entre Hugo y Mariana
La película nos muestra la perspectiva completa de Hugo. Su mirada, sus temores e incluso en ocasiones somos testigos de sus sueños y recuerdos. Como espectador nos meten casi a la fuerza en un lugar extraño y a la vez que Hugo va conociendo y confiando en Mariana, nosotros también lo hacemos. Como parte negativa, los momentos seleccionados quizás no permiten empatizar lo suficiente con Mariana. Se recurre a unos lugares muy comunes y el guion fuerza levemente la relación.
Creo que ese es el gran peligro de la película, y no es uno menor, puesto que la película se basa en esa relación. Considero que puede haber espectadores que al ver la película la consideren anodina y sin interés. La película exige al espectador un esfuerzo para comprender ese tira y afloja que en ocasiones lastra la relación. Por mi parte estoy más cerca de aquellos que podrían considerar la relación como algo insustancial.

Reflejo de una Ucrania en guerra
Pero son quizás otras virtudes las que te dejan un buen sabor de boca al ver la película. Vuelvo a repetir que lo más interesante es el reflejo de una Ucrania en guerra y la perspectiva de Hugo. Por otro lado hay un diálogo también con el presente, especialmente a la relación de los ucranianos y los rusos; sobre todo cuando estos últimos llegan a la ciudad de Hugo. El retrato que se hace de los rusos que aparecen en la película, pocos y con apenas minutos en la pantalla, es completamente devastador.
Crítica rápida de La habitación de Mariana, ¿por qué ver la película?
- Merece la pena ver la guerra desde los ojos del joven Hugo.
- Interesante reflejo de la guerra en Ucrania.
- Sin embargo la relación entre Mariana y Hugo es su punto débil.



