Crítica de ‘El diablo viste de Prada 2’, Miranda y su revista ‘Runway’ vuelven a las pasarelas 20 años después

Ya está en cines cines la secuela de la icónica cinta El diablo viste de Prada. Se han necesitado 20 años y numerosas peticiones de los fans para que el proyecto se llevara a cabo. Os contamos en nuestra crítica de El diablo viste de Prada 2 cómo han evolucionado los personajes, qué tal han envejecido sus protagonistas y si es digna esta continuación de la carismática película original.

¿Qué nos cuenta esta nueva entrega?

Con el cuarteto protagonista original, vuelven a la actualidad los devenires de la revista Runway. En esta ocasión, Miranda (Meryl Streep, No mires arriba), Andrea (Anne Hathaway, La idea de tenerte), Nigel (Stanley Tucci, Cónclave) y Emily (Emily Blunt, El especialista) unirán fuerzas para evitar el declive del famoso magacín de moda ante la irrupción de las redes sociales y el nuevo paradigma social donde las publicaciones en papel están en desuso.

Los años no perdonan y Miranda, junto a «su» revista, está en clara decadencia. Los tiempos han cambiado y, tras la muerte del dueño de la editorial, su heredero pretende sustituir las viejas formas de trabajo de la editora y su equipo por las nuevas tecnologías. Debido a esto, el estatus y el prestigio de la reina de la moda están a punto de desaparecer.

En un último intento por evitarlo, Nigel recurre en secreto a Andrea —quien acaba de perder su trabajo como periodista— para que se incorpore de nuevo al equipo; esta vez, como asesora de contenidos para intentar salvar la reputación de la famosa publicación. El trío deberá entonces buscar una última ayuda —y aquí es donde aparece Emily—, que ahora es una alta ejecutiva de una gran firma de diseño cuyo presupuesto publicitario en la revista se antoja vital para la supervivencia de la misma.

La nostalgia vende

Desde hace unos años existe una tendencia clara en el cine contemporáneo de recurrir a éxitos del pasado y traerlos de nuevo a la actualidad en forma de secuelas o remakes. En esta ocasión, El diablo viste de Prada 2 recupera a sus cuatro protagonistas y los sitúa bajo un paradigma distinto aprovechando la ocasión para brindarles un cierre muy digno a cada uno de ellos.

El filme no solo es una secuela comercial, ya que encierra una lectura y un mensaje más profundos. El personaje de Miranda, que en el pasado era la representación del glamour, el poder y el despotismo amparada en su papel de jefa, sufre ahora las consecuencias del paso del tiempo —la edad no perdona—. La vorágine de una sociedad cambiante en costumbres y formas diferentes de ver las cosas nos permite contemplarla en esta entrega más vulnerable, lo que invita a reflexionar sobre la importancia de cultivar otro tipo de relaciones y valorar en mayor medida la amistad y la fidelidad, que aquí encarnan a la perfección los personajes de Nigel y Andrea.

Esta «cura» de humildad de la protagonista funciona como una moraleja aplicada para todos: que cuando las cosas no marchen del todo tan bien, tengamos una buena fuente de apoyo donde refugiarnos. Aquí es obligado destacar el papel conciliador de Nigel (maravillosa interpretación de Stanley Tucci), que tanto en la primera entrega como en esta continuación es el claro ejemplo de lealtad, fidelidad y profesionalidad en una sociedad tan competitiva, y sirve como nexo de unión de todos los personajes.

Una más que digna secuela

Si bien en la primera entrega los personajes se enfrentaban entre sí y el «demonio» Miranda era la figura destacada y temible, en esta nueva entrega los papeles cambian; veremos cómo la colaboración entre los protagonistas es vital para su devenir y supervivencia.

En términos generales, El diablo viste de Prada 2 es una apuesta acertada. Es cierto que el ritmo es mucho más lento que el de la original, pero volver a ver personajes tan emblemáticos en una trama y roles diferentes os hará disfrutar mucho de la película.

Todo ello además se acompaña de una fotografía espectacular, unas localizaciones icónicas en el mundo de la alta costura y, por supuesto, una banda sonora rompedora con algún que otro cameo sorpresa que hará las delicias del público.

Crítica rápida de El diablo viste de Prada 2, ¿por qué ver la película?

  • Si viste la primera entrega, no puedes perderte esta continuación.
  • Es fascinante ver cómo se adaptan los personajes al actual panorama social y a la irrupción de las nuevas tecnologías.
  • La música, la fotografía y alguna que otra sorpresa en los cameos os encantarán.

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