El directo Alex Garland vuelve a estrenar una película bélica justo un año después de Civil War. En la crítica os hablamos de Warfare: Tiempo de guerra y de por qué está dando tanto que hablar.
Todas las críticas de Warfare: Tiempo de guerra están apuntando a ella como la mejor película del director. Pero aquí no está solo, junto con él, firma la película Ray Mendoza, un veterano de la guerra de Irak cuyos recuerdos están detrás de este guion.
Una historia basada en recuerdos
Mientras que en Civil War (2024) veíamos una historia de ficción en Warfare: Tiempo de guerra vamos a ver una historia basada en la memoria de los veteranos y por tanto eso le dará una realidad para la que muchas veces no estamos preparados para ver.
La película introduce al espectador en la experiencia de un pelotón de Navy SEALs estadounidenses. Concretamente en una misión de vigilancia que se torcerá dentro del territorio insurgente. A partir de ese momento nos sumergimos en una historia visceral y en pleno campo de batalla donde la hermandad es lo más importante.
Toda la alegría con la que empieza Warfare con la canción de «Call on me» termina en el mismo momento en que la canción se corta y nos trasladamos al lugar donde ocurre todo. Y sí, esta es lo más parecido a una banda sonora que tiene la película; todo lo demás es meramente el sonido de la guerra. Los disparos, explosiones y silencios será lo único que escuchemos a lo largo de la hora y media que dura la película.
El cine bélico llevado a otro nivel
Normalmente estamos acostumbrados a ver un cine bélico situado en el pasado o en todo caso algo más distópico. Pero en Warfare lo que vemos es una guerra actual y muy realista. La tensión está presente desde el primer instante y es tan real que hay escenas hasta en las que te tienes que tapar los oídos durante los ataques o incluso quitar la vista en los momentos más viscerales.

Además del género bélico, la película llama la atención por su reparto de jóvenes talentos de los que se hablará mucho en los próximos años. Esos nombres son: Joseph Quinn (Gladiator II), Michael Gandolfini, D’Pharaoh Woon-A-Tai, Will Poulter, Cosmo Jarvis, Kit Connor (Heartstopper), Noah Centineo (Besos, Kitty), Taylor John Smith (La chica salvaje), Adain Bradley, Charles Melton (Bad Boys: Ride or Die) Joe Macaulay y Henrique Zaga.
Algunos con un papel con mucho más peso que otros, es inevitable para mí remarcar la actuación de Joseph Quinn; quién diría que ese chico que nos enamoró en Stranger Things iba a tener un recorrido así. Su actuación es desgarradora junto con, sobre todo, la de Jarvis y Poulter.
Brutalidad y respeto a partes iguales
Todos ellos se han salido bastante de su zona de confort y se ve en las entrevistas que van saliendo que realmente esta película les ha unido de por vida tal y como les pasa a los soldados en la vida real — incluso se hicieron juntos un tatuaje—.

En definitiva y para cerrar nuestra crítica, Warfare: Tiempo de guerra no habla de héroes sino más bien del infierno que vive mucha gente; ya que cada uno saque las conclusiones que quiera. Esta es una película que es más una experiencia, que te envuelve en ella y que va a ser muy difícil de olvidar cuando la veáis.
No hace de la guerra un atractivo y como decimos, es desgarradora a la vez que simple, pero sobre todo es efectiva y respetuosa con quienes se enfrentan a estos escenarios cada día. Por eso mismo al finalizar la película veremos imágenes reales de las personas que estuvieron detrás de estos acontecimientos. No os la podéis perder a partir del 16 de abril en cines.
Crítica rápida de Warfare: Tiempo de guerra, ¿por qué ver la película?
- Una de las mejores películas bélicas de los últimos años
- Un reparto muy prometedor y que han logrado encajar muy bien
- La historia te desgarrará, es intensa y brutal



