Ryan Gosling puede hacer lo que quiera que seguirá brillando. Puede ser un pianista en La La Land, un doble de acción en El especialista, el Ken de nuestra Barbie y así consecutivamente. Ahora se pone bajo los mandos de Phil Lord y Christopher Miller, creadores de Spider-Man: un nuevo universo, para convertirse en un profesor en Proyecto Salvación, y solo tienes que seguir leyendo nuestra crítica para ver por qué debes ver la película.
En Proyecto Salvación (Project Hail Mary), vemos como el profesor de ciencias Ryland Grace (Gosling) despierta en una nave espacial al más estilo náufrago y a años luz de la Tierra, sin recordar cómo ha llegado ahí. No tarda en recuperar la memoria y empezar a recordar su misión: resolver el misterio de la sustancia que está provocando la extinción del Sol. Pero desgraciadamente tendrá que hacerlo solo ya que sus dos compañeros no han superado el viaje.
¿Qué hace un profesor en el espacio?
Ya desde el comienzo se nos muestra que las ideas de Ryland no son normales dentro de su campo, pero son esas ocurrencias las que tienen que salvar a la Tierra de su desaparición. El profesor entra en modo supervivencia y aunque su futuro no es el más prometedor tiene que sacar fuerzas y buscar respuestas.
Personalmente siempre me atraen mucho las películas en las que un actor está solo la mayor parte del tiempo y se indaga en su cabeza y en su lucha por sobrevivir. Es ahí donde salen a la luz todas las fortalezas de las personas y aquí Ryan Gosling lo demuestra desde que despierta y se encuentra solo en el espacio.
Aunque hay que decir no es así toda la película; ya que la acción también ocurre en la Tierra a modo de flashbkacks en la que nos presentan el gran contexto y nos cuentan cómo acabó un hombre sin grandes aspiraciones en el espacio. Es ahí donde conocemos a Eva Stratt (Sandra Hüller), responsable del proyecto Hail Mary, un trabajo que busca una explicación a una extraña línea que conecta Venus con el Sol renombrada como línea Petrova.
Un tono oscuro, pero con muchas risas
Si todavía no os he convencido hasta ahora con la crítica de Proyecto Salvación dejadme te que siga contando.
Debes saber que la película funciona desproporcionadamente bien desde que empieza y Ryan Gosling abre un ojo. En la mayoría de las ocasiones las películas de ciencia ficción cobran un tono más oscuro y catastrófico, pero aquí tenemos ese toque cómico que hace reír a todos los asistentes y relaja un poco el ambiente. Gosling tiene un imán para estas cosas, no se puede negar.
Además, cuando la película avanza y deja de estar solo después de conocer al entrañable Rocky (con la voz en versión original de James Ortiz) la historia solo va a mejor, sin dejar esa parte más oscura de lado. No olvidemos que el planeta está a punto de morir.

Algo que puede echar para atrás es su duración de 158 minutos. Pero os diré que son casi tres horas que realmente pasan como una. No se hace nada pesada, te surmerge de lleno en la trama y cuando llegan los créditos te quedas incluso un poco vacía porque quieres conocer el futuro de los personajes. También es parte de la experiencia la banda sonora de Daniel Pemberton, que juega con las repeticiones, con los silencios y los golpes de música.
La necesidad del calor humano
Recuerda mucho a las historias de Interstellar (2014), Marte (2015), o La llegada (2016), y si esas te gustaron, esta seguro que también. Y es que Marte se podría enmarcar incluso dentro del mismo universo que Proyecto Salvación, ambas novelas de Andy Weir.
Dejando los conceptos científicos a un lado, esta es una historia que hace reflexionar, es entrañable, positiva en algunos aspectos y catastrofista en otras, pero sobre todo se recalca la necesidad humana de estar con alguien y no sentirnos solos, algo que también se explora, por ejemplo, en la serie Pluribus (2025).
Si queréis descubrir una historia mágica y espacial, con compañía de Harry Styles, podéis hacerlo a partir de este viernes 27 en cines.
Crítica rápida de Proyecto Salvación, ¿por qué ver la película?
- Está protagonizada por Ryan Gosling, no necesitas más.
- Una historia que te atrapará como los astrófagos al Sol.
- Es oscura con un gran toque de emoción, amistad y viajes espaciales.



