«¡Por el poder de Grayskull! ¡Yo tengo el poder!». Con esta icónica frase, a los que crecimos en los años 80 y 90 se nos ponen los pelos de punta recordando aquella maravillosa serie de animación inspirada en las figuras de acción de la marca Mattel. Hoy, cuarenta años más tarde, una nueva adaptación cinematográfica llega a las salas y os lo contamos todo en nuestra crítica de He-Man y los masters del universo.
El inicio del mito
Allá por finales de 1987, y aprovechando el tirón comercial de la serie y la venta de juguetes, se llevó a los cines la primera adaptación en acción real. Estaba protagonizada por un colosal Dolph Lundgren, quien aprovechaba su gran pico de popularidad tras encarnar al incombustible Ivan Drago en Rocky IV. Si bien la cinta fue un auténtico fracaso de crítica y público, en la retina de los más nostálgicos siempre quedó grabado ese mundo de magia que representa Eternia y los peculiares ciudadanos que la habitan.
Esta nueva versión viene dirigida por Travis Knight, que ya sabe lo que es adaptar elementos de nuestra infancia, pues revitalizó la saga Transformers con Bumblebee (2018).
Para el papel de Adam y su álter ego He-Man, el elegido ha sido el británico Nicholas Galitzine (Corazones malheridos, La idea de tenerte), cuya transformación física para interpretar al campeón de Eternia ha sido elogiada por todos. Y como todo héroe necesita un enemigo a la altura, en esta ocasión el siempre carismático Jared Leto interpreta al tenebroso Skeletor.
¿Qué nos ofrece esta nueva versión?
El príncipe Adam es desterrado de pequeño por su familia para poder salvar su vida ante la amenaza de Skeletor. Perdido en la Tierra, deberá buscar la Espada del Poder que le permita regresar a su planeta natal para liderar a las fuerzas aliadas y hacer frente a este demonio, quien ha devastado ese universo en su ausencia.
El largometraje nos presenta un argumento completamente distinto al de su predecesora ochentera. Si bien en la producción anterior la acción se desarrollaba en la Tierra por motivos presupuestarios —evitando así los gastos de recrear un planeta fantástico—, en esta ocasión ocurre todo lo contrario: el hogar de He-Man es el absoluto protagonista. Su mundo de magia, criaturas fantásticas e intenso colorido se convierte en el gran atractivo de la historia.
La película es una delicia visual, llena de luz y colorido. Su banda sonora épica nos hace vibrar en cada escena de acción, las cuales están perfectamente coreografiadas, mientras los personajes nostálgicos cobran vida de forma espectacular.
El casting destaca de forma notable. Entre los grandes aliados de He-Man sobresalen Teela (Camila Mendes), Man-At-Arms/Duncan (Idris Elba) y la Hechicera (Morena Baccarin). Por otro lado, impactan los tenebrosos secuaces de Skeletor, liderados por Evil-Lyn (Alison Brie), Goat Man (Hafþór Júlíus Björnsson) y un sorprendente Trap Jaw (Sam C. Wilson). Incluso un cameo sorpresa, que os va a encantar cuando aparezca, está maravillosamente elegido.

Más luces que sombras
Evidentemente, la propuesta tiene algunas lagunas criticables; quizás el guion es un poco infantil y se podría haber elevado la aventura hacia un público más maduro. También como punto negativo está la inclusión de alguna licencia en el reparto, catalogada por algunos sectores como woke, al elegir a un actor de raza negra para el personaje de Man-At-Arms.
Es evidente que se ha utilizado el prestigio y carisma de Idris Elba para elevar la calidad de la producción, pero este cambio rompe con la fidelidad visual de un papel que, desde su creación en los cómics y figuras originales, no era así.
A pesar de todo, es un estreno que sí o sí tenéis que ver en la gran pantalla. Por cierto, no tengáis prisa en salir del cine, ya que la película incluye escenas finales tras los créditos.
Crítica rápida de He-Man y los masters del universo, ¿por qué ver la película?
- Si eras fan de la serie de animación ochentera y coleccionabas sus figuras.
- Sus escenas de acción, el colorido, la magia y unos personajes que deslumbran en pantalla.
- Porque volver a contemplar Eternia junto a sus icónicos héroes y villanos es un maravilloso viaje en el tiempo.



