Crítica de ‘Todo a la vez en todas partes’, el verdadero multiverso de la locura y la reflexión

La película más rara que he visto nunca. Eso es Todo a la vez en todas partes (Everything, everywhere, all at once). Una película que se presenta como un filme de superhéroes comunes, sin poderes extravagantes, que se adentran en la complejidad del multiverso. La ciencia ficción y la acción están aseguradas teniendo en cuenta la premisa, pero la película se las apaña para añadir más de lo que se puede esperar en un inicio. Puede que esta sea, también, la crítica más rara de Todo a la vez en todas partes que vayas a leer, pero hay que hacerle un poco de justicia a la película.

Como digo, Todo a la vez en todas partes es rara. Muy rara. Y por mucho que te cuente las extravagancias, innovaciones y giros —literales, de estos que te hacen perder la noción de qué estás viendo— que presenta la película, encontrará el modo de sorprenderte. Y es que nada más comenzar ya llama la atención.

Una inmigrante china de mediana edad en el multiverso

La protagonista principal es Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china que vive en Estados Unidos. De mediana edad, tiene marido, una hija adolescente y regenta una lavandería que es un auténtico caos. Pero como toda ama de casa, Evelyn consigue apañárselas para sacar todo adelante… con ligeros problemas.

Todo parece cotidiano para Evelyn, que tiene que enfrentar las celebraciones del año nuevo chino y, además, presentar ante la Agencia Tributaria del país las cuentas de su negocio para que se compruebe su legalidad. Solo que como digo, es todo un poco caótico, y le costará un poco más de la cuenta.

Y ahí es cuando entrará el verdadero caos en su vida. Un hombre que es igual que su marido —pero no es su marido— le confesará a Evelyn que viene de una realidad paralela a la suya en la que ella es la salvadora de todo el multiverso. Ella, una mujer china de mediana edad que regenta una lavandería. Y si eso no supone una novedad con respecto al género de los superhéroes —que es donde hemos podido apreciar el multiverso en su máximo esplendor—, lo que viene a continuación lo hará.

La complejidad del multiverso de Todo a la vez en todas partes

No voy a entrar en detalles porque, a partir de aquí, es mejor que tú mismo descubras qué es lo que estás viendo. Personalmente, yo no sabía muy bien dónde me había metido durante, más o menos, la primera hora del metraje de las más de dos que componen el filme. La extravagancia y la novedad de la propuesta me hicieron perderme un poco entre tantas realidades, peleas y una forma de narrar a la que no estaba para nada acostumbrada.

Sin embargo, aunque esa parte central puede resultar la más tediosa del filme, es la que consigue que te adentres en él. De algún modo, acabé siguiendo a Evelyn a través de las múltiples realidades paralelas y ahí, es cuando mi cerebro empezó a trabajar.

Entender el multiverso no es sencillo. Ni siquiera lo es explicarlo. Todo a la vez en todas partes es una clara muestra de que todo ese lío de realidades paralelas es un embrollo, pero si algo demuestra el filme es que a veces hay que meterse de lleno en él para poder comprender que, en realidad, todo es bastante sencillo.

Cine que bebe del cine

Todo a la vez en todas partes te mete de lleno en su extravagancia, su particular modo de contar las cosas y su surrealismo. Te mete tan de lleno que consigue dejarte pensando incluso después de acabar la película. Y si, además, eres cinéfilo, podrás reconocer en ella una película que bebe de todos los clásicos existentes y se los lleva a su terreno.

Crítica de Todo a la vez en todas partes.

Como decía al principio, Todo a la vez en todas partes es rara. No hay un mejor modo de describirla. Es ese tipo de cine que innova, al que no se le puede evitar reconocer el mérito que tiene, pero que tiene un público anclado en dos extremos muy opuestos. No quiere ser mediocre, así que o la amas, o la odias. Por mi parte, creo que me inclino más hacia el primer adjetivo de la balanza. Si bien me perdí un poco y se me hizo tediosa en cierta parte, creo que es de esas películas a las que merece la pena darle una oportunidad hasta el final. Y de las que acabarás sacando algo más que ver un producto de entretenimiento.

Si esta extraña crítica de Todo a la vez en todas partes te ha convencido quizá te preguntes dónde podrás verla. Disponible todavía en algunos pocos cines —en los que ha llegado a competir con Jurassic World: Dominion— ya está disponible para su visionado bajo demanda en Movistar +. Y el consejo de una servidora es que, ya sea para bien o para mal, no te la puedes perder.

Crítica rápida de Todo a la vez en todas partes. ¿Por qué ver la película?

  • Porque no has visto nada parecido.
  • Su originalidad en la trama y en el modo de contarla.
  • Te dejará pensando después de verla, y eso siempre es un añadido de las mejores películas.

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