Crítica de ‘Pombo’, la llegada por fin de las Kardashians españolas a Amazon Prime Video

Y por fin ha llegado, el documental de la familia de influencers más famosa en nuestro país: las Pombo. Después de ver otros documentales de otras influs españolas que no llegan al nivel de María Pombo, hay que reconocer que el estreno del documental Pombo se ha hecho esperar y se va a convertir en todo un éxito en su estreno en Prime Video, y hoy os hablamos de él en nuestra crítica.  

Prime Video se ha hecho un hueco en el mundo de las series documentales al contar con nombres bastantes conocidos. Marc Márquez (que comparte agencia de representación ahora con la propia María Pombo) es, por ejemplo, una de esas figuras que cuentan con su propio hueco en la plataforma de streaming. Pero Prime Video comenzó en este mundo documental con la influencer y empresaria italiana Chiara Ferragni. Y desde entonces, la plataforma ha continuado trayéndonos las vidas de otras mujeres del sector como Dulceida o Marta Díaz. Aunque vamos a reconocerlo: para las que seguimos a las influencers, estábamos esperando el momento de María Pombo. Y si llega su momento, llega también el de toda su familia.

Quién es quién en la familia Pombo

En el primer capítulo al que hemos tenido acceso antes del estreno (que llega mañana a todas vuestras cuestas de Prime Video) podemos ver a toda la familia al completo de vacaciones en Semana Santa. Se da por hecho que quien va a ver este programa es conocedor de todos los miembros de la familia. Si ese no es tu caso, aquí va un pequeño resumen:

Papín y Sito tienen tres hijas: Lucía (la mayor y piloto comercial), Marta (la mediana y autodenominada influencer y autónoma) y María (la pequeña de la casa, influencer, empresaria y la famosa). Luego está Gabriela, a la que tratan como una cuarta hermana, pero que en verdad es la hija de la mujer que trabajó durante años en casa para la familia. Lucía está casada con Álvaro; Marta se acaba de casar con Zama (veremos la preparación y la boda en el programa) y tienen una hija llamada Matilda; y María se casó con Pablo y tienen dos hijos, Martín y Vega (durante el programa vemos a María embarazada de Vega). Parece un lío, pero al final uno se engancha. Y vamos a ser sinceras, es más fácil este árbol genealógico que el de las Kardashians

Falta y exceso de naturalidad a partes iguales

El problema que le veo a este primer capítulo es la mezcla de cosas sin sentido. Parece que no lleva un guion detrás y que a la hora de editar el programa han decidido meter en un capítulo miles de cosas sin explicación. Incluso yo, que sigo a la familia en Instagram, no entiendo a veces qué está pasando. Parece únicamente que han seleccionado los mejores momentos, las mejores caras, lo comentarios más graciosos, para juntarlos y que salga un episodio. Espero de verdad que no sea así siempre.

Pero también por otro lado, se nota mucho, pero mucho, mucho, que no son actores. Se ve de lejos cuando están diciendo algo que les han dicho que digan. Al final en algunos momentos da la sensación de que todo está planeado y guionizado y nada de lo que vemos es realista y natural. Hay una mezcla de situaciones que hace que no sepas qué pensar.

Pero una cosa buena que tiene el querer mostrar a la familia «tal y como es» es que nos enseñan cómo se lanzan cuchillos entre ellos. Es impresionante cómo se meten los unos con los otros y se dicen barbaridades a la cara. Es verdad que al final es como cualquier familia pero… creo que si son así de verdad, habría que mejorar las relaciones familiares que tienen entre ellos, porque madre mía. 

Otra de las cosas que me ha gustado ver y que os cuento en nuestra crítica de Pombo es la interacción que tiene María con los fans y lo agradable que parece con ellos. Al final ese es su trabajo, de cara a la gente y ser la imagen de las marcas. Y bien lo dice la propia María, que el trabajo de influencer es una maravilla, que no se puede quejar. Y me alegra ver a una de las mayores figuras de este mundo diciendo las cosas como son, y no diciendo lo típico de «no sabéis el trabajo que hay detrás de cada vídeo que subimos»

La familia como pilar de unión

Ya por último, no puedo dejar esta crítica de Pombo sin proponer un juego. Cada vez que en Pombo digan la palabra «familia», un chupito. Os garantizo una borrachera rápida. Es impresionante el número de veces que se puede escuchar, y eso que solo hemos podido ver el primer capítulo de la serie documental. Pero es verdad que llevan por bandera el lema de «la familia es lo más importante». Incluso el padre llega a decir que la familia es la razón de existir del ser humano. A ver, yo también diría esto si un miembro de la familia hubiera hecho famoso al resto y fuera la base del éxito en gran medida de cada uno de ellos. Que esto no quita que luego tengan cada uno sus respectivos trabajos ajenos al mundo influencer. Pero la publicidad o cada mención, no se lo quita nadie

Pero a pesar de ser una familia, no he podido parar de fijarme en las caras y gestos entre ellos. Citando a una de las mejores series de televisión españolas: «Las caras Juan, las caras…». Sorprenden las caras de asco con las que nos encontramos a veces, más aún cuando siempre han intentado mostrar una relación de familia muy cercana y agradable. Aunque también es cierto eso que dicen de que lo que vemos en redes no tiene nada que ver con la realidad, pero sinceramente no me esperaba esto desde el primer momento. En algún momento viendo este primer capítulo me he preguntado si de verdad se gustan como familia o es solo la imagen que dan al público. 

Tráiler oficial de Pombo, en Prime Video

Con todo esto, como habréis podido intuir por esta crítica, estoy deseando seguir viendo Pombo. No hay nada que me guste más que meterme en la vida de personajes famosos y ver cómo es vivir su vida. Todos los capítulos se estrenan en Prime Video mañana miércoles 29 de noviembre. Estamos deseando ponernos con ellos.

Crítica rápida de Pombo: ¿por qué ver el documental?

  • Ver cómo es por dentro la familia de influencers más famosa del país.
  • Las rencillas familiares.
  • ¿Lo malo? La falta de naturalidad en algunos momentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio