Crítica de ‘La Bola Negra’, la elegida para representar a España en los Oscar

Tras triunfar en el Festival de Cannes con el premio a mejor dirección y más recientemente ganar el premio del público en el Festival Internacional de Cine de Toronto, La Bola Negra llega este viernes a los cines de España y la comentamos en la crítica. Se convierte, para mí, en una visita al cine obligatoria.

Javier Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis), han descrito como sinopsis que la película narra las vidas interconectadas de tres hombres en tres épocas distintas. Tres existencias íntimamente ligadas por la sexualidad, el deseo, el dolor y la herencia; y una de las últimas obras, inacabada, de Federico García Lorca.

Y no voy a mentir, he reído, he llorado y he sentido dolor y esperanza en esa sala de cine. Entiendo que soy el público objetivo de esta película, sabía que me iba a gustar nada más ver el trailer. Y aún así, me ha sorprendido.

‘Te han echado Bola Negra’, contexto literario de la película

Para aquellas personas que no hayan visto nada, os pongo en contexto: La Bola Negra surge de dos referencias literarias. Por un lado, «La Piedra Oscura» de Alberto Conejero, que relata la historia de Rafael Rodríguez Rapún y Sebastián. Y por otro la obra homónima de Lorca de la cual se conocen las primeras páginas. Estas dos obras son la base de las dos primeras tramas que forman la tríada de historias de la película interconectadas entre sí en un halo de misterio y libertad. Porque al final ese es el tema de esta película: la importancia de vivir y poner en valor la necesidad de vivir libres.

Así, por un lado, observamos la trama de Carlos en 1932, la cual se basa directamente en la novela de Lorca. Carlos (Milo Quifes), pone rumbo al casino de Granada del cual quiere ser socio. Allí, decidirán si forma parte del mismo a través de un sistema de bolas blancas y negras. Sin embargo, como en la novela inacabada, Carlos recibe Bola Negra debido a que es homosexual.

Unos años más tarde, en 1937, plena Guerra Civil Española, conocemos a Sebastián —a quien da vida Guitarricadelafuente en su estreno actoral— quien debido a los conflictos bélicos de la época, acaba formando parte del bando sublevado en Cantabria. Allí, conocerá a Rafael (Miguel Bernadeu) y juntos darán lugar al misterio que tejerá la trama grupal de la película.

Por último, la historia de Alberto, interpretado por Carlos González, transcurre en un contexto más actual —2017— . Él tendrá que lidiar con el dolor y el conflicto del silencio generacional tras un descubrimiento familiar.

Lorquiana en todo su recorrido

En La Bola Negra es visible el simbolismo lorquiano desde el primer minuto del film. Por señalar únicamente algunos ejemplos, la película comienza en un entorno rural, con el rebuzno de un burro que se combina con una trompeta lejana que aparecerá a lo largo de la película. Más tarde podemos observar un caballo negro corriendo, el cual en el contexto bélico del film puede ser ese reflejo de muerte y violencia.

En contraposición a ello, cuando la película da pie a la trama de Carlos, podemos ver un caballo blanco, que en muchas ocasiones era símbolo del erotismo masculino en la obra del autor. Por no hablar del agua estancada y del agua en movimiento, en muchos casos reflejo de muerte y libertad, que vemos rodear la figura de uno de los protagonistas de la película.

La construcción de un universo sonoro divisor

Como comentaba, al inicio podemos escuchar una trompeta y es que el universo sonoro de la película comienza desde el minuto uno de la misma. Con una banda sonora a manos de Raül Refree, las tres líneas narrativas de La Bola Negra cuentan con sus propios sonidos, como si de tres películas independientes se tratasen, que en contadas ocasiones se entrelazan entre sí.    

Por un lado, a Carlos le acompañan figuras más melódicas, marcadas por un piano en momentos de tensión, algo que se repetirá más adelante, cuando se habla de su orientación sexual, y un tinte flamenco muy reflejado, por ejemplo, en la Seguiriya compuesta por Refree y María Terremoto para la película. Un número que refleja, salvando las distancias, la carrera de Los Javis dentro del género musical.

Por otro lado, la música rodea la trama de Sebastián, quien se encuentra ligado de forma directa con ella. Así, la trompeta con la que hemos visto a Guitarricadelafuente en los trailers acompaña a su personaje tanto a nivel visual como sonoro. Esto hace que el personaje aparezca más acompañado de sonoridades propias de la familia del viento. Además, la trompeta se vuelve no solo un sueño, sino una forma de desahogo y alivio ante la ansiedad del protagonista.

Es justo dentro de esta parte de la historia donde podremos observar otro de los números musicales de la película, en este caso protagonizado por una espléndida Penélope Cruz que da vida a la cupletista Nené. 

En contraposición a ambas tramas, la historia de Alberto se caracteriza más por el contexto silencioso que le rodea tanto a nivel figurativo como sonoro. Este silencio forma parte de su realidad y comenzaremos a escuchar parte de la banda sonora cuando el misterio que rodea la película comience a ser descubierto. No voy a hacer spoilers, pero sonoramente parte de ese enigma se resuelve al reflejar las interrelaciones sonoras de sus protagonistas.

Un guión que destaca por la intimidad de sus gestos

Me gustaría destacar no solo la parte técnica de la película, que se compone como si de tres películas diferentes se tratase —con especial mención a la trama de Carlos que cuenta en su inicio con un color mucho más vivo y claro— sino también las actuaciones de cada persona involucrada en ella.

Es muy difícil reflejar el amor, en cualquiera de sus vertientes, sin hablar explícitamente de ello, pero esta película lo consigue. Puedes sentir la vulnerabilidad de querer a alguien y el dolor por no poder decirlo libremente. La angustia de la despedida y la lucha por aceptar quién eres y a quién amas cuando el mundo te exige lo contrario. Pero sobre todo me gustaría destacar esos momentos en los que el guion permite mostrar esos sentimientos reflejados de una manera tan íntima como una lágrima cayendo, decir la verdad tras un silencio o un reflejo de luz en una imagen.

En resumen, La Bola Negra es una película que busca mostrar los grises de la propia realidad humana, reflejados en los conflictos personales de cada personaje, y la importancia de vivir sintiéndonos libres. Una libertad que en la actualidad consideramos “existente” en comparación a la realidad mostrada pero que, por desgracia, no podemos dar por sentado.

Crítica rápida de La Bola Negra, ¿por qué ver la película?

  • Las grandes actuaciones que componen la película.
  • La fotografía.
  • Los cambios de registro visual, de diálogo y sonoro, que forman las tres tramas.
  • Por la sensibilidad con la que se trata el silencio.

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