Tras una larga polémica por su posible cancelación por parte de Warner Bros., el largometraje por fin se estrenó en España el pasado 18 de septiembre. La producción combina actores de carne y hueso con personajes de dibujos animados tan entrañables como los Looney Tunes. Os lo contamos todo en nuestra crítica de Coyote vs. Acme y analizamos si esta larga espera ha merecido la pena.
El Coyote se reivindica
La trama de la cinta es simple, pero a la vez ingeniosa, original y divertida. El famoso Coyote, cansado de que los productos de la empresa Acme le fallen siempre y le causen accidentes en su intento de atrapar al Correcaminos, decide demandar legalmente a la compañía.
Para este litigio, el personaje animado contratará a un abogado (Will Forte) y a la sobrina de este (Lana Condor). Los tres se enfrentarán a Buddy Crane (John Cena), un despiadado y malvado defensor de la multinacional demandada.
Una combinación maravillosa
Coyote vs. Acme se inspira en la «mágica» fórmula de combinar actores reales con personajes animados. Célebres películas como Mary Poppins (1964) o ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988) fueron precursoras de esta técnica que tanto gusta a adultos como a los pequeños de la casa, aunque fue Space Jam (1996) donde la mítica combinación alcanzó su mayor éxito al unir a estos «locos» Looney Tunes con la gran estrella del baloncesto Michael Jordan.
Pero, si bien en Space Jam la acción se sitúa en el mundo onírico de los dibujos, en esta ocasión los Looney Tunes rompen la cuarta pared y son ellos los que interactúan con el mundo humano, invirtiendo el enfoque por completo.
Es llamativo y, a la vez, sorprendente cómo la maravillosa técnica de animación empleada nos permite ver a personajes como el propio Coyote, el Gallo Claudio, Bugs Bunny o el pequeño Piolín, entre otros, vivir, caminar e interactuar en escenarios de nuestro mundo real.

¿Mereció la pena la espera?
Pues sí, mereció la pena y, afortunadamente, la cinta pudo estrenarse en salas, pues es ahí donde brilla con toda su fuerza. La producción es realmente entretenida, con ese ritmo hilarante que caracteriza a estos «locos» personajes.
La integración digital de los dibujos con el entorno real está magníficamente lograda y el guion para nada es infantil. Al contrario, entre la comedia absoluta que es el film, se esconde un fondo social interesante, más maduro y reflexivo, al mostrar la desigualdad entre el poderoso lobby empresarial y el humilde ciudadano, que en ocasiones se ve tan indefenso ante quienes cuentan con más recursos y poder.
Así que, si queréis una dosis de nostalgia, pasar un rato divertido y asistir, quizás, al juicio más disparatado que se haya llevado a la gran pantalla, acompañadnos y no os perdáis Coyote vs. Acme.
Esto es todo, amigos…
Crítica rápida de Coyote vs. Acme, ¿por qué ver la película?
- Los fans del universo Looney Tunes no podéis perderos esta comedia.
- Una integración magistral del mundo animado con la acción real.
- Divertida, entretenida y con un bonito mensaje final.



