Imagina trabajar entre las sombras y tener a los mejores agentes protegiéndote contra los villanos. Esta es la premisa de En la zona gris así que si quieres saber más sigue leyendo nuestra crítica.
Guy Ritchie está más vivo que nunca. No deja de cosechar éxitos, como por ejemplo últimamente con El ministerio de la guerra sucia o las series El joven Sherlock y The Gentleman.
Un equipo de élite
El director nos presenta En la zona gris, un thriller que sigue a un equipo secreto de agentes de élite encabezado por Eiza Gonzálex, Henry Cavill y Jake Gyllenhaal que opera en la sombra. Son expertos en manipulación, poder e influencia sin olvidar el manejo de armas. El trío se tendrá que enfrentar al tirano interpretado por Carlos Bardem cuando este se apropie de millones de dólares. Lo que comienza como un atraco pronto se descontrola y se convierte en una guerra abierta.
En esta historia cada uno sabe muy bien lo que hace. Rachel (González) es una abogada acostumbrada a ganar siempre encontrando siempre los trapos sucios de los investigados. A su vez Sid (Cavill) y Bronco (Gyllenhall) son profesionales en lo suyo y cada operación la realizan con el máximo detalle y cuidado. Junto a ellos tenemos unos secundarios también muy bien formados y que trabajan muy meticulosamente.
Ni blanco ni negro
Y es que En la zona gris es ese tipo de película en la que todo está medido con la máxima exactitud para que nada pueda salir mal y que tiene unos personajes con cierta personalidad que hace que la cinta gane ante una historia que realmente no tiene mucha complejidad.
La película es un sube y baja de emociones que comienza con una larga presentación, una vuelta a la calma y una gran subida de la acción en la que nuestros agentes sacan de su interior todo lo que saben.

En conclusión, esta es una película que se disfruta llena de persecuciones y mucha acción, sobre todo al final de la película. Además, ¿quién no querría a estos dos como sus protectores? En la zona gris llega el próximo 18 de septiembre a los cines.
Crítica rápida de En la zona gris, ¿por qué ver la película?
- Un reparto con mucha complicidad y que encaja muy bien.
- No hay tiempo para aburrirse.
- ¿Lo malo? Falta un poco de la famosa esencia de Guy Ritchie.



