Crítica de ‘Digger’, la controvertida película de Iñárritu que dice más de lo que parece

El aclamado director mexicano Alejandro González Iñárritu (Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades), ganador de cinco premios Óscar, lleva a la gran pantalla esta ambiciosa producción protagonizada por un excelso Tom Cruise. Con una actuación magistral, el actor presenta su candidatura para llevarse este año la estatuilla dorada al mejor actor protagonista. La cinta, que ha causado reacciones dispares entre la crítica y el público debido a sus marcados claroscuros, esconde mucho más de lo que aparenta. En nuestra crítica de Digger os lo contamos todo para que la veáis con ojos analíticos y profundicéis en el verdadero relato que oculta hábilmente entre las capas de humor que la adornan.

Un futuro distópico no tan lejano

El film se ideó como una arriesgada sátira ecológica con tintes de ciencia ficción, ambientada en un mundo futuro devastado por la obra contaminante del hombre y el temible efecto climático.

Hasta aquí es lo que parece, pero la cinta esconde un mensaje más oscuro que se va destapando poco a poco a lo largo de las diferentes escenas. El director mexicano revela de manera sutil, pero directa, cómo las élites mundiales —compuestas por gobiernos de naciones poderosas y los grandes lobbies empresariales— manejan los hilos y marcan el devenir de toda la población mundial.

Este giro argumental es absolutamente insospechado; ni siquiera en los tráileres previos de la cinta resulta predecible, lo cual constituye un notable acierto de Iñárritu. Para esta megalómana producción se ha elegido un maravilloso reparto, en el que actores de la talla de John Goodman, Riz Ahmed, Sandra Hüller, Jesse Plemons y Michael Stuhlbarg son «capitaneados» por un magistral Tom Cruise, creando entre todos una de las obras más pretenciosas del momento.

Digger genera controversia desde la primera escena hasta su cierre. Salpicado de secuencias cómicas —que las hay, y muchas—, el relato transita entre la sátira naturalista, la crítica social, el sometimiento al poder establecido y la obediencia ciega, consentida por una sociedad adormecida ante la comodidad de una vida sin sobresaltos.

Cine de verdad en todo su esplendor

¿Y cómo consigue Iñárritu acoplar este engranaje tan grande? Con una dirección sublime. El uso de la fotografía es una de las armas fuertes de la cinta: en las escenas donde la «rancia» élite planea las acciones que va a cometer, con discursos sesgados en sus intenciones y el menosprecio hacia la gente de a pie, se recurre a tonos sepia y ocres para marcar esa opulencia del poderoso, transmitiendo la repulsión que provocan esos secretos antiguos y esa riqueza «casposa» acumulada a base del abuso hacia una sociedad acomodada en su ignorancia.

Por su parte, las notas de la banda sonora marcan el ritmo con una melodía perturbadora que evoca a un circo vodevil en declive, creando en su conjunto esa atmósfera oscura que representa a la élite que gobierna en las sombras.

Por el contrario, los tonos grises azulados y los blancuzcos sepulcrales dan cabida a las secuencias donde la sociedad ignorante sufre las consecuencias del entramado de los de arriba. La acción es rápida entre transiciones y aquí brilla especialmente Tom Cruise, quien se muestra exultante, paranoico y delirante, todo en un mismo plano. El actor acumula toda la retórica en unos discursos que, entre chistes y bromas, esconden verdades como puños. Ahí reside la magia incomprendida de esta obra.

La conformidad es libertad

De hecho, la frase que encabeza este apartado, extraída de la propia cinta, resume a la perfección esta tendencia social actual: el conformismo y el seguimiento ciego de corrientes facilonas que no alteren nuestro ¿controlado? día a día.

Otra sentencia que golpea con fuerza en el film es: «controla la narrativa». Aquí, Digger rompe los esquemas del espectador y atraviesa la cuarta pared para obligarlo a recapacitar sobre si lo que vemos, leemos y consumimos no es más que un relato establecido por una élite que marca el ritmo y el rumbo del planeta.

Es mucha información velada, mucho contenido potente, un ritmo intenso y la dialéctica voraz de un Iñárritu al que el público no ha sabido acoger o al que, simplemente, resulta más cómodo ignorar para refugiarse en el confort de formatos previsibles. Sea como sea, Digger será reconocida con el paso del tiempo y, con total seguridad, dentro de unos años se convertirá en una auténtica cinta de culto.

Crítica rápida de Digger, ¿por qué ver la película?

  • Es una megaproducción que encierra muchísimo más de lo que aparenta a simple vista, desafiando las expectativas del espectador.
  • Una maravillosa actuación de Tom Cruise que lo posiciona firmemente como el gran favorito para alzarse este año con el Óscar al mejor actor.
  • La cinta ofrece momentos divertidos, mordaces e inteligentes que garantizan un interesante tema de conversación y debate al salir de la sala.

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