Los fans de la Fórmula 1 estuvimos dos temporadas completas sabiendo que se venía algo grande: una película de la categoría madre del deporte de motor en la que la F1 real participaría activamente. Y sí, eso implicaba rodar en los circuitos, con los coches y pilotos reales. Esto no solo aumentó las expectativas por el resultado final de la película, sino que también ha sido valorado por la Academia de Cine estadounidense. Aquí os traemos la crítica que explica por qué F1: La película está nominada a cuatro Oscars este 2026.
Mejor montaje, Mejor sonido (compitiendo directamente con la española Sirat), Mejores efectos visuales y, lo más sorprendente, Mejor película. Esa es la lista de nominaciones de F1: La película a estos premios Oscar. A nadie que haya visto la película le extrañarán lo más mínimo las categorías técnicas, pero quizá sí un poco la de Mejor película. En Film Hunters, nos parece lógico que esté ahí: porque aunque el guion de la película no sea brillante, todo lo que la rodea, lo que consigue, sí que se merece ese lugar.
Una historia clásica, mucha realidad
F1: La película no cuenta una historia nueva. Es un clásico del deporte: vieja gloria del automovilismo (Sonny Hayes, interpretado por Brad Pitt) vuelve a la F1 para rescatar a un equipo de la ruina. Y una vez entre en el equipo, empiezan también los problemas clásicos: una relación complicada con su compañero rookie, problemas con un coche que no es lo suficientemente bueno y la lucha por acabar cada carrera sin accidentes grandes de por medio.
Y a pesar de que la historia ya hemos visto antes en otras películas sobre el deporte de motor, lo que hace que F1: La película destaque es que, a pesar de que el equipo protagonista es ficticio, todo lo demás es real. Los pilotos que aparecen de fondo son los que hemos visto tantos domingos luchando por un podio. Los coches y los circuitos también. E, incluso, algunas de las referencias que se hacen a lo largo de la película a accidentes lo son.
Para los fans de la F1, esta película es emocionante porque es como ir a ver una temporada del deporte condensada en menos de tres horas. Y para los que no son asiduos a los domingos de ruedas y asfalto, es una oportunidad para entender por qué tantos españoles disfrutaron de los dos campeonatos de Fernando Alonso y por qué siguen esperando que llegue la ansiada 33.
Una película que transmite velocidad
Técnicamente, F1: La película nos trae planos y sonidos conocidos (los mismos que vemos en las carreras), pero también innova con nuevas tomas que consiguen transmitir la velocidad que el heptacampeón Lewis Hamilton (productor de la cinta) echa en falta en todas las películas de coches. F1: La película consigue que estés ahí. Que lo vivas como si fueses piloto. Y eso solo se puede conseguir con un trabajo tan fantástico como el que se ha hecho con esta película.
La banda sonora, a cargo de Hans Zimmer y con temas de algunos de los cantantes del momento, como Rosé del grupo surcoreano BlackPink, Tate McRae o Ed Sheeran, es el perfecto acompañamiento para cada momento de este filme. Porque en F1: La película no solo hay velocidad. También hay drama, traumas, momentos divertidos e incluso su trama romántica.
Un objetivo: captar más aficionados a la F1
Puede que la historia que cuenta sea simple, o que a algunos les sature la cantidad de publicidad que cubre las pistas y los monoplazas. Pero el objetivo de la película está claro, y lo consigue: lograr transmitir la emoción de un Grand Prix. Captar a más seguidores del Gran Circo. Y, a la vez, contentar a los que ya lo siguen. Aunque la primera vez que vi la película esperaba un poco más de fidelidad con el reglamento del deporte, debo admitir que la siguiente ocasión que me enfrenté al filme de Joseph Kosinski simplemente disfruté del viaje. Y que una película de más de dos horas no decaiga en cuanto a ritmo en ningún momento, es un logro.

¿Ganará F1: La película algún Oscar? No el de Mejor película, desde luego, pero esperemos que caiga alguno en las categorías técnicas, porque se lo merece. ¿Es F1: La película una buena película? Solo por lo que implicó su rodaje, y el resultado final, para mí es un sí rotundo. Quizá no pase a la historia como una de las películas más brillantes del deporte del motor, pero sí que lo hará como una que consiguió lo que nunca antes se había logrado: transmitir la velocidad, la adrenalina y las dificultades a las que se enfrentan los pilotos en cada carrera.
Así que si quieres pasar dos horas y media de puro entretenimiento y descubrir por qué la F1 vuelve a estar de moda, no te pierdas F1: La película, en esta crítica te lo recomendamos. Ya puedes verla en streaming a través de Apple TV+.
Crítica rápida de F1: La película: ¿Por qué ver la película?
- Por los cameos y las referencias a la F1.
- Porque trasmite la velocidad y adrenalina de un Gran Premio.
- Porque si todavía no te has enganchado la F1, esta película es tu oportunidad para hacerlo.



