Llega a los cines la esperada película sobre Michael Jackson. Dirigida por Antoine Fuqua —director, entre otras, de la saga de The Equalizer— y con un titánico despliegue publicitario, los productores de la exitosa cinta Bohemian Rhapsody nos acercan en esta ocasión (siguiendo una fórmula similar) una parte de la vida del polémico artista: desde sus inicios como niño en el mítico grupo musical con sus hermanos, los Jackson 5, hasta su eclosión como gran superestrella. Os lo contamos todo aquí, en nuestra crítica de Michael, para que no os perdáis ningún detalle.
Grandes actuaciones
La elección del casting para esta producción es impecable. Los focos se han dirigido hacia Jaafar Jackson —sobrino de Michael que, literalmente, se convierte en su tío en la pantalla—. El arduo trabajo del bailarín, que debuta como actor en esta cinta, da como resultado una interpretación magistral que no ha dejado a nadie indiferente.
Pero, más allá de Jaafar, no podemos dejar de mencionar al resto del elenco principal: el niño que interpreta al joven Michael (Juliano Krue Valdi) borda el papel de infante. Conocido en redes sociales por sus asombrosas imitaciones de los bailes del Rey del Pop, en las escenas más dramáticas de la cinta está fantástico y es pieza clave para entender la formación del mito y la dura disciplina a la que fue sometido el cantante por su padre.
Y aquí, sin duda, la pieza clave del biopic —como sin duda lo fue en la vida real— es el personaje del progenitor. El veterano actor Colman Domingo hace el contrapunto y funciona como el antihéroe de la historia. Su presencia abrumadora, intensa y llena de matices hace que, en ocasiones, el denostado personaje del padre de Michael domine la escena en todas sus apariciones, y aunque nos lo presenten como el villano, en realidad fue clave en el ascenso de la estrella. Sin duda alguna, la narración dramática se sostiene sobre estos tres personajes, que, rodeados de la magia de la música de Michael, logran erizar la piel en más de una escena.
Un auténtico espectáculo
La cinta está más cercana a un documental-homenaje que al drama puramente biográfico. No penséis encontrar en ella los temas más escabrosos y polémicos que marcaron al artista; aunque sí es verdad que se abordan dificultades y problemas a los que tuvo que hacer frente desde pequeño —que a la postre marcarían una vida llena de excesos—. El filme está enfocado en la sublime irrupción del mito, en la grandiosa aportación al mundo de la música y en la profunda influencia que inspiró a millones de personas en todo el mundo.
Para hacernos partícipes y sumergirnos en la vida de tan enorme estrella, la película hace uso de una fotografía absolutamente espectacular. Los primeros planos, la recreación exacta de actuaciones y videoclips de Michael nos harán sentir como si estuviéramos en primera fila; con ello, el filme consigue llenarnos de magia y nostalgia. Más de uno querrá salir bailando de la sala al acabar la película.

La superproducción ha conseguido atraer las miradas de todo el mundo: fans incondicionales, críticos acérrimos del cantante o, simplemente, curiosos que buscan respuestas al fenómeno mundial que consiguió convertir a un pequeño niño afroamericano en la mayor estrella musical de la historia.
Nunca sabremos en el fondo toda la verdad: qué parte de lo contado en esta cinta es exageración, cuál inventada o qué fue omitido. Pero sí podemos deciros que merece la pena visionarla y disfrutarla porque es un auténtico espectáculo visual y sonoro.
Crítica rápida de Michael, ¿por qué ver la película?
- Si eres fan de Michael Jackson, esta película no te va a gustar, ¡te va a encantar!
- Veréis las canciones, algunos videoclips y actuaciones del Rey del Pop recreados a la perfección de manera inmersiva.
- Sin profundizar en temas muy polémicos, entenderéis algunos de los traumas del cantante que le acompañaron durante su vida.



