Resumen de ‘La casa del dragón’ 1×03: ¿qué pasó en el tercer capítulo de la serie?

Rhaenyra cubierta de sangre.

HBO Max ha retomado con La casa del dragón las viejas costumbres de las series televisivas. Ya son pocas las que optan por dosificar su estreno a un capítulo semanal y, la verdad, yo había perdido un poco la costumbre de tener que esperar una semana entera para un capítulo más. Pero si es por La casa del dragón se hace. Y por si sois tan despistados como yo y de una semana a otra se os han olvidado los detalles más relevantes, os contamos qué pasó en el 1×03 de La casa del dragón con nuestro resumen semanal. ¡Dentro spoilers!

La casa del dragón, resumen del tercer capítulo

Tercer capítulo de La casa del dragón y nos enfrentamos al primer salto temporal. De ni más ni menos que tres años. Y en tres años hay cosas que han cambiado, pero hay otras que no tanto. Por ejemplo, en los Peldaños de Piedra un tal Príncipe Drahar sigue dando de comer marineros a los cangrejos, como os conté en el resumen del 1×02.

Pero como decía, hay cosas que cambian. Porque tal y como se anticipaba en el anterior capítulo, Daemon Targaryen (Matt Smith) y Corlys Velaryon (Steve Toussaint) —apodado ‘la serpiente marina’— han iniciado la guerra por su cuenta, así que el hermano del rey acude con uno de sus dragones a intentar acabar con el problema a base de fuego.

Para el rey Viserys (Paddy Considine) esto parece no ser un problema en absoluto. Porque en tres años su vida ha cambiado a mejor, por lo que parece. Tiene nueva esposa (Alicent Hightower, recordemos), un hijo varón de dos años y otro en camino. Y en pleno Día del Nombre del nuevo hijo del rey, ya empezamos a presenciar los problemas que trae que haya nacido un niño justo ahora, cuando Rhaenyra (Milly Alcock), nuestra protagonista, fue designada futura reina.

Resumen de La casa del dragón 1x03
La nueva familia del rey Viserys.

El salto nos impide ver la reacción inmediata de Rhaenyra al nuevo matrimonio de su padre, pero no pasa nada, porque tres años después la chica parece que sigue resentida. Tanto, que solo acude a la celebración del cumpleaños de su hermano si es obligada por orden real.

Rhaenyra y la lluvia de pretendientes

Y es que, aunque Rhaenyra haya podido sentirse traicionada por su parte, tiene bastantes más problemas encima. Los consejeros del rey insisten en que, ahora que hay un heredero, debería nombrarle a él como sucesor en vez de a Rhaenyra, aunque el rey se mantiene firme. Con lo que sí que parece ceder es con otro de los problemas que ven en el consejo: el futuro matrimonio de la princesa.

Rhaenyra no tiene interés en casarse, pero su padre aun así parece que le ha ofrecido su mano a Jason Lannister (Jefferson Hall), que le propone matrimonio a la princesa. De una forma rarísima, tengo que decir, porque le comenta las maravillas de Roca Casterly, donde podrá construir una dragonera. Rhaenyra se niega, increpa a su padre por orquestar ese futuro matrimonio y huye al bosque. Criston Cole (Fabien Frankel), su fiel defensor, acude tras ella.

Parece que el mecanismo de Rhaenyra es huir, y no es para menos. Porque si el matrimonio con Jason Lannister no tiene futuro —porque acaba ofendiendo al rey, insinuándole que Rhaenyra debería dejar de ser considera la futura reina—, tienen más opciones. Y una de ellas es, ni más ni menos, que su propio hermano de dos años: Aegon Targaryen. Una propuesta de Otto Hightower (Rhys Ifans), la mano del rey, que no parece gustar al rey.

Resumen de La casa del dragón 1x03
Jason Lannister.

A Rhaenyra no le faltan los pretendientes. Porque si el rey descarta estos dos, ¿podrá hacerlo con el último que le presentan? El candidato es Laenor Velaryon (Theo Nate), hijo de su prima —la mujer que pudo ser reina— y ‘la serpiente marina’. Al rey no le puede pasar desapercibido que esa alianza acabaría con las rencillas ocasionadas porque él mismo se negó a casarse con la hermana de Laenor.

A la caza del ciervo blanco

La situación parece complicada para Rhaenyra con tantos pretendientes, pero lo es más para Viserys. El rey habla con su flamante esposa de la visión que tuvo de su hijo en el trono y admite que podría haberse equivocado al nombrar a Rhaenyra futura reina. Y, por si fuera poco, aunque él parece empeñado en decir que no es así, todos a su alrededor tienen claro que la Corona ha entrado en guerra debido al conflicto con las ciudades libres orquestado por su hermano Daemon.

Dejando a un lado todas estas tramas, parte de este capítulo surge en el bosque. Porque este buen Día del Nombre se va de caza, y el objetivo es cazar a un gran ciervo blanco que, al parecer, solo se presenta ante los reyes. Como aparece para el cumpleaños de Aegon, se piensan que es un buen augurio para su reinado, pero al final el ciervo blanco se le aparece a Rhaenyra —después de haber matado a un jabalí mientras hablaba sobre libertad y matrimonio con Criston Cole—. El rey se tiene que conformar con matar a un venado cualquiera, atado.

Cuando Rhaenyra vuelva al campamento, su padre tendrá una conversación con ella en la que descubriremos que, al final, no es mal tío. Porque le ofrece a su hija la posibilidad de casarse con quien quiera, siempre que lo haga. Es la costumbre, y es una que no se puede saltar.

La guerra de Daemon Targaryen y los Velaryon

El rey es bastante cabezota para algunas cosas, y el hecho de que Rhaenyra sea reina es una de ellas. Por eso, la mano del rey habla con su hija para que le convenza para que Aegon sea rey en vez de Rhaenyra. Pero la chica no parece muy partidaria de dejar de ser leal a la que era su amiga. Y aun así, el final se ve venir, ya lo dice Otto Hightower: el asunto acabará destruyendo a la familia.

Y la última trama abierta desde el inicio del tercer capítulo tiene que ver, cómo no, con  la guerra de Daemon Targaryen. Alicent habla con el rey sobre ella, porque, al parecer, Daemon está perdiendo. Y después de esta conversación, el rey acaba accediendo a enviar ayuda para que su hermano no pierda contra el pirata.

Los Velaryon.

¿Agradece Daemon esta ayuda? Para nada. Cuando recibe la carta está debatiendo con los Velaryon (está Corlys, su hermano y su hijo, uno de los candidatos a matrimonio con  Rhaenyra) y entra en cólera. Tanto que parece que va a perder a propósito la guerra, llegando con una bandera blanca que habla de rendición… y que acaba siendo traición.

Daemon reinicia la guerra. Todos los soldados vuelven a la carga, Laenor se sube a lomos de un dragón para quemar todo a su paso y durante unos minutos presenciamos una buena luchita típica de Juego de tronos que acaba con lo que parece Daemon Targaryen con el cadáver desmembrado del príncipe Drahar a rastras. Demasiado fácil si iban perdiendo, ¿no?

Análisis de La casa del dragón 1×03

Y hasta aquí el resumen de La casa del dragón 1×03. Se pueden apreciar las principales líneas que se han debatido a lo largo de un capítulo que parece más de transición que otra cosa. Y aunque ha tenido cosas interesantes, me parece que se ha desinflado un poco con respecto a los anteriores.

Los personajes, sin embargo, siguen manteniendo eso que tanto nos gustaba en su predecesora. Aunque debo decir que, en esta ocasión, el malo no me parece tan malo. Matt Smith se está encargando de interpretar a uno de los personajes más interesantes de la serie.

La casa del dragón siempre tendrá la epicidad de Juego de Tronos, y solo espero que no cometa el error de su predecesora y acabe echando por tierra todo en la última temporada, que se olvidó tan pronto como se estrenó. ¿Conseguirá el cuarto episodio remontar? Os lo cuento en el próximo análisis de La casa del dragón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.